martes, 21 de febrero de 2012

EN MI SILENCIO PIENSO...

Quizás  la vida misma, es una especie de laberinto, cuya única salida es la muerte, un recorrido de caminos desconocidos que nos llevan a un sin fin de sitios. Si bien es cierto cada persona tiene la potestad de elegir su porvenir, siento que que ya estamos predeterminados por una fuerza superior a seguir un sendero especifico. Podría yo decir que esto se cumple solo hasta cierto punto, ya que las leyes místicas que nos rigen, a mi parecer, nos dan libertad de pensamiento, para cambiar lo que no nos parece, es por ello que las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo son las que lo cambian, como decía steve jobs. pareciera que me estoy contradiciendo pero la vida misma no tiene sentido, cada persona es única y la ve de forma distinta, no hay nadie que piense igual que nadie, todos vamos por el mundo, bueno no todos; con ideales de superación, de alcanzar una meta, un sueño, algo por lo que luchar; sin embargo muy pocos lo logran, influye mucho el poder de la mente. Siempre me ha sorprendido la capacidad que tenemos de manipular algo solo con el pensamiento, quizás algunos no sean lo suficientemente positivos como para lograrlo, pero de algo si estoy seguro, el que quiere puede.    

Son muchas las cosas que se me vienen a la mente, tanto así que se me dificulta ordenar mis ideas, suelo meditar a menudo e imaginarme el desorden en el que vivimos y de cómo sería la vida si todo fuese perfecto, pero, siempre hay un pero; al caer en la realidad me doy cuenta  que no seria posible un planeta lleno de felicidad, paz, armonía, orden, y otro montón de cosas buenas, por el simple hecho de que la perfección radica en el equilibrio, el cual se manifiesta en una lucha constante entre el bien y el mal. Una forma de verlo es que de la mano de Dios todo es posible y lo que él hace tiene sus motivos. Quizás es una forma de probarnos para ver de lo que somos capaces, pero nadie lo sabe.

El mundo está lleno de misterios, que día a día nos aferramos en descubrirlos, sin importar las consecuencias, sin darnos cuenta de que si seguimos en ese plan, algún día ya no vamos a tener en que creer, pienso que no hay que sobrepasar los límites, como dicen por ahí, "todo en exceso es malo"; es por ello que debemos ponerle un alto... pero como la humanidad en si esta llena de "ambiciones y codicia" creo que sería muy difícil parar esto hasta que no cambiemos nuestra forma de pensar. Debemos de tener la mente abierta para poder adaptarnos a los cambios venideros y sobrevivir a ese mundo que cada vez se hace más difícil.

Saludos, espero que les haya gustado mi reflexión. Alfredo Malavé.