viernes, 28 de septiembre de 2012

EL TREN DE LA VIDA

Quiero compartir con ustedes un ensayo que nos hace reflexionar acerca de la vida y la forma en que la vemos, desconozco el autor de la obra y  bueno espero que disfruten de la lectura tanto como yo la disfrute. Saludos.

EL TREN DE LA VIDA
Hace algún tiempo atrás, leí un libro que comparaba la vida con un viaje en tren. Una lectura extremadamente interesante, cuando es bien interpretada.
La vida no es más que un viaje por tren: repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques, y profundas tristezas en otros.
Al nacer, nos subimos en el tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.
Lamentablemente la verdad es otra….Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irremplazable.
No obstante, esto no impide que se suban otras personas que serán muy especiales para nosotros.
Llegan nuestros hermanos, amigos, y esos amores maravillosos.
De las personas que toman este tren, habrá también los que lo hagan como un simple paseo… Otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje… y habrá otros que, circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.
Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente… Otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.
Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son más queridos, se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos.
Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos.
Pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento.
No importa; el viaje se hace de este modo: lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas… pero jamás regresos.
Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible… Tratemos de relacionarnos bien con  todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo mejor de ellos.
Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos… Ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda.
El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en que estación bajaremos, mucho menos donde bajaran nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.
Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia… Creo que sí.
Separarme de algunos amigos de los que hice en el viaje será doloroso. Dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que, en algún momento, llegare a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valioso.
Sinceramente a todos les digo… hagamos que nuestra estadía en este tren sea tranquila, que haya valido la pena…Hagámoslo tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan. 
A ti que eres parte de mi tren te deseo un…
FELIZ VIAJE

domingo, 2 de septiembre de 2012

UN MUNDO Y DOS OPCIONES: SABER O NO SABER. TÚ ESCOGES.

No comprendo muchas cosas, no entiendo muchas cosas, sin embargo trato de ir mas allá, de buscar e investigar, se que es imposible sabérselas todas pero es necesario e indispensable tener un conocimiento básico de todo para poder sobrevivir, indiscutiblemente la cuestión es tener los pies en la tierra. A veces pensamos que por haber estudiado cierta carrera sabemos mucho, pero la realidad es que no sabemos nada, porque de que te vale saber mucho sobre ciencias, literatura o cualquier otra área del conocimiento, si ni siquiera eres capaz de poner aunque sea una bombilla, de valerte por ti mismo sin depender de otra persona. Imagínate por un momento que solo supieras de economía o computadoras y te quedaras solo en el mundo, o varado en una selva tropical, ¿Qué harías?, ¿A caso te quedarías cruzado de brazos esperando silenciosamente tu muerte? ó ¿ Hicieras lo posible por sobrevivir aún sabiendo que vas a morir?. Sería horrible sinceramente.

En estos tiempos mas que todo, la mayoría de las personas se enfocan en una meta como graduarse, por ejemplo, o simplemente no les importa nada, que descuidan y no se dan cuenta de que hay un mundo ahí afuera por conocer, lleno de vida, personas y cosas nuevas e interesantes que aprender. Es momento de ubicarse en el tiempo y en el espacio, de darse cuenta de que las cosas no son tan fáciles, de que cada día que pasa nos hacemos mas dependientes de la vida, es hora de imponemos a ella y dominarla. Nosotros mismos tenemos la decisión en nuestras manos, de construir nuestro propio futuro, es nuestro problema si queremos ser unos seres ignorantes o si queremos mejorar cada día mas como personas y como profesionales. 

Ya lo dije anteriormente cada vez somos mas dependientes y ni siquiera nos importa aprender a hacer cosas que a simple vista parecen insignificantes pero que sin ellas no seriamos nada, como hacernos nuestra propia comida, lavarnos nuestra propia ropa e incluso para algunos resulta agobiante el hecho de pensar y usar el cerebro para resolver un problema y esperan a que otros medien por ellos. Para cambiar hay que comenzar por evaluarnos a nosotros mismos y plantearnos objetivos en la vida, porque de que vale vivir si no tenemos una meta, claro esta que una meta sin un plan no es más que un sueño. Para muchos el cambio representa riesgos, pero esos riesgos debemos asumirlos con confianza, ya que aquel que no arriesga no gana y para ganar debemos ser astutos y pensar de manera inteligente, pero,  ¿cómo ganamos esa astucia y suspicacia?, pues simple, bueno no tan simple; la solución esta primero en culturizarnos, experimentar, aprender sobre la vida por medio de los fracasos y las derrotas para poder sobreponernos ante las adversidades venideras. No me queda más que despedirme y recuerda: Solo tu tienes el poder, el poder de saber. Tu escoges.

Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer esta pequeña reflexión, hasta la próxima entrada amigos, les mando un abrazo. Alfredo José Malavé Diaz.