Sueños cumplidos, sueños perdidos, derrotas y triunfos, una alegría, una algarabía, llenos de esperanzas, rebozando de orgullo, pensando en nuestro futuro, creyéndonos el centro de todo, ignorando todo a nuestro alrededor, olvidando de donde venimos, siguiendo prototipos absurdos, siendo manipulados por un sistema macabro, que nos impide mirar mas allá, no aguantamos más, estamos cansados y aun así seguimos, caminando hacia la autodestrucción, y no nos importa, porque somos tan insensibles que nos sabe un pepino lo que pase con nuestra descendencia, solo importo yo, mas nadie. Nos creemos superiores y no somos más que diminutos puntos en un universo infinito.
Es hora de despertar, pensar en los otros y reservar el orgullo. Amar con pasión, vivir de la forma más amena posible, sembrar una semilla y dejar un huella para que al final de nuestros días, podamos irnos en paz y con la convicción de haber hecho algo par el mundo y las generaciones futuras. Alfredo Malavé
No hay comentarios:
Publicar un comentario