A muchos pareciera nos importarles caer siempre
en el mismo error, aun sabiendo que lo están haciendo mal siguen y siguen hasta
que ya es demasiado tarde, es como si les gustara o sintieran placer. Nunca acabare
de entender la complejidad y estupidez de la mente humana, capaz de crear cosas
maravillosas y por otro lado destruirlas. Una analogía para tratar de medio
entender esta situación podría ser por ejemplo el caso de una persona fumadora,
que a sabiendas de su propia destrucción, se hace el idiota y busca mil excusas
para justificar su vicio.
Ante todo debe estar el amor por uno
mismo, el hecho de caer siempre en algo que nos hace daño es un indicio de lo
poco que nos queremos, no es más que una muestra de nuestra falta de voluntad y
confianza. El día en que pensemos que tenemos el poder de afrontar cualquier situación,
por más difícil que sea y busquemos la forma de sobrellevarla cambiaran muchas
cosas.
Dicen que por una idea se empieza, si
sabes que no lo estás haciendo bien evalúa tu forma de abordar el problema,
algo debe de andar mal. Es de importancia que reconozcamos nuestros errores
para poder corregirlos. Por increíble que parezca a veces nos parece más
importante conservar el orgullo que aceptar una falta, ese tipo de actitudes no
hacen más que endurecer nuestro corazón y hacernos más estúpidos aun. Recuerda:
nada cambia si tu no tomas la iniciativa, no esperes a que alguien lo haga por
ti, el poder está en tus manos. ¿Qué esperas para cambiar? Alfredo J. Malavé D.
No hay comentarios:
Publicar un comentario