miércoles, 25 de septiembre de 2013

UNA VIDA, DOS CAMINOS.

Un chillido, un grito, un llanto o incluso el silencio, marcan nuestra llegada a este mundo, por destino o por azar nos toca enfrentarnos a un entorno desconocido, muy favorable para algunos, medianamente para otros y totalmente desventajoso para unos cuantos más. No importa dónde nos allá tocado nacer, a todos, sin excepción, nos visitará la alegría, pero también es seguro que a la vuelta de la esquina nos encontremos con la tristeza. Durante nuestras andanzas por la vida, serán incontables los momentos maravillosos, algunos más relevantes que otros, como  la llegada del primer amor o el presenciar de un nuevo amanecer. Las tormentas arribarán de vez en cuando, pueda que incluso nos acompañen un gran rato, sin embargo estas tienen algo que enseñarnos, no todo es en vano.

Desde pequeños nos adoctrinarán para seguir un patrón de vida, la familia, la cultura y el lugar que nos ve crecer juegan un papel fundamental en nuestro desarrollo como personas,  a medida que avanzamos en edad se va presentando ante nuestros ojos un mundo indomable, el cual queremos conocer y descubrir, para ello muchos desobedeceremos a nuestros padres, nos quejaremos de su sobreprotección, luego una vez adultos y con hijos  nos daremos cuenta de cuan equivocados estábamos, que lo hacían por nuestro bien. En algún momento tendremos claro las diferencias entre lo que está “bien” y lo que esta “mal”, basados en una construcción hecha por la sociedad, así haya cosas que parezcan absurdas muchos se abocarán a seguir esos parámetros, por miedo a ser calificados y de alguna forma discriminados, una gran mayoría, se saltará las normas, entrando en la lista de los renegados.  Quedan así marcados dos caminos, uno “bueno y uno “malo”. No permitamos que la segregación defina nuestras vidas, no sabemos qué condiciones llevaron a alguien a tomar determinada decisión. Siempre hay opción para la rectificación, sigue tu propio camino, y deja a un lado los prejuicios que no hacen más que hacernos daño.

 El arma más poderosa de un hombre yace en su mente, debemos aprender a usarla pues esta se puede volver en nuestra contra. Alfredo Malavé. 

4 comentarios:

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  2. "Caminante no hay Camino se hace Camino Al andar" pero depende de nosotros como tu dices hacer ese un buen o mal Camino

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  3. toda una realidad lo que expresas con tus palabras amigo, sinceramente creo que debes escribir un libro.

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